A bordo del MS La Belle de l'Adriatique, un pequeño viaje por Croacia y Montenegro le llevará a lugares idílicos como la isla de Mljet y el parque nacional de las cataratas de Krka. Visitará suntuosas ciudades como Dubrovnik, Korcula e incluso Kotor, que reúne cerca del 70% de los monumentos históricos y culturales de Montenegro. Más que un crucero marítimo, un verdadero encuentro con la Naturaleza y la Historia.


Dubrovnik, la famosa «perla del Adriático», es una parada imprescindible en un crucero por Croacia. Declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO, esta ciudad fortificada cautiva con sus majestuosas murallas, sus calles empedradas y su excepcional patrimonio histórico. Vista desde el mar, revela un panorama espectacular entre piedra blanca y aguas cristalinas. Más allá de su casco antiguo, Dubrovnik es el punto de partida ideal para explorar las islas y los paisajes más bellos de la costa dálmata. Entre cultura, gastronomía y estilo de vida mediterráneo, promete una experiencia auténtica e inolvidable.
Enclavada en las Bocas de Kotor, Kotor es una de las escalas más bellas del Adriático. Declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO, esta ciudad medieval de Montenegro seduce con sus impresionantes murallas, sus plazas pintorescas y sus callejuelas llenas de historia. Rodeada de montañas espectaculares, ofrece un entorno natural excepcional, a menudo comparado con un fiordo mediterráneo. Un crucero permite descubrir toda la belleza de esta región preservada, entre pueblos auténticos, paisajes grandiosos y patrimonio cultural único. Kotor es un destino imprescindible para vivir toda la riqueza del Adriático.
Split es un destino imprescindible en un crucero por Croacia. Situada en la costa dálmata, esta ciudad animada combina armoniosamente patrimonio histórico y estilo de vida mediterráneo. Su emblemático Palacio de Diocleciano, declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, constituye el corazón de la ciudad y alberga hoy numerosas plazas, tiendas y terrazas. A orillas del mar Adriático, Split es también un punto de partida ideal para descubrir las islas croatas y los paisajes preservados de la región. Entre cultura, gastronomía y bienestar, cautiva a todos los viajeros.
Para nuestro primer crucero, estamos muy satisfechos con este nuevo tipo de viaje; pensamos repetirlo dentro de algún tiempo. Nos atendieron desde la llegada hasta la salida, y todos los aspectos organizativos estaban perfectamente planificados por personas muy competentes. Nos olvidamos del día a día y resulta un poco difícil volver a la realidad.