Dubrovnik, la famosa «perla del Adriático», es una parada imprescindible en cualquier crucero por Croacia. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta ciudad fortificada cautiva por sus majestuosas murallas, sus callejuelas empedradas y su excepcional patrimonio histórico. Desde el mar, ofrece unas vistas espectaculares entre la piedra blanca y las aguas cristalinas. Más allá de su casco antiguo, Dubrovnik es el punto de partida ideal para explorar las islas y los paisajes más bellos de la costa dálmata. Entre cultura, gastronomía y el estilo de vida mediterráneo, Dubrovnik promete una experiencia auténtica e inolvidable.
Split es un destino imprescindible en cualquier crucero por Croacia. Situada en la costa dálmata, esta animada ciudad combina armoniosamente el patrimonio histórico y el estilo de vida mediterráneo. Su emblemático Palacio de Diocleciano, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, constituye el corazón de la ciudad y alberga hoy en día numerosas plazas, tiendas y terrazas. Bañada por el mar Adriático, Split es también un punto de partida ideal para descubrir las islas croatas y los paisajes vírgenes de la región. Entre cultura, gastronomía y buen vivir, Split seduce a todos los viajeros.