

A bordo del Mona Lisa, descubra una Europa Central aún preservada navegando por el Danubio, el Tisza y el Sava. Desde Budapest hasta las inmensas llanuras húngaras, pasando por las ciudades históricas de Serbia, este crucero le sumerge en paisajes salvajes, tradiciones ancestrales y un patrimonio poco conocido.
A lo largo de la navegación, explore un mosaico de culturas, reservas naturales y ciudades con encanto para vivir una experiencia auténtica en el corazón de Hungría y los Balcanes.


Capital de Hungría, Budapest cautiva por su majestuosa arquitectura y su fascinante historia. El Parlamento, el Castillo de Buda, el Bastión de los Pescadores y los célebres baños termales forman un patrimonio excepcional realzado por el Danubio que atraviesa la ciudad.
Primera o última escala según el itinerario, Budapest constituye una espectacular puerta de entrada a este crucero por el corazón de Europa Central.
A lo largo del río Tisza descubrirá una Hungría más íntima, donde la naturaleza es protagonista. Sus meandros atraviesan paisajes vírgenes, bosques de ribera y humedales de gran biodiversidad.
El Parque Nacional de Hortobágy, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, revela las inmensas llanuras de la puszta, cuna de las tradiciones pastoriles húngaras.
Situada a orillas del Danubio, Novi Sad es una de las ciudades más elegantes de Serbia. Su casco histórico, de influencia austrohúngara, sus animadas plazas y la fortaleza de Petrovaradin dominando el río convierten esta escala en una visita llena de encanto.
Cruce de culturas e influencias, Novi Sad ofrece una auténtica visión de la historia y del estilo de vida de los Balcanes.